Limitaciones de cada Teoría

A continuación se mostrarán las distintas limitaciones y los problemas que presentan estas teorías:

Teoría del Gran Impacto:

  • No hay pruebas que afirmen que en la Tierra haya existido un océano de magma global (como sugiere la teoría).
  • Las relaciones entre los elementos volátiles en la Luna no coinciden.
  • El contenido del 13% de óxido de hierro en la Luna descarta que el material proto-lunar pueda provenir, excepto en una parte pequeña, del manto de la Tierra.
  • Si la mayor parte del material proto-lunar proviene del cuerpo impactante, la Luna debería estar enriquecida en elementos siderófilos (afines al hierro), cuando en realidad es deficiente en ellos.
  • Tendrían que haberse dado demasiadas coincidencias juntas: la probabilidad de impactar con un astro errante era muy alta al inicio del Sistema Solar. Más difícil es que la colisión no desintegrase totalmente el planeta y que los fragmentos fuesen lo suficientemente grandes como para poder generar un satélite.

Teoría de las Colisiones Planetesimales y Teoría de Captura:

  • Como problema general no son capaces de demostrar los parecidos entre la Tierra y la Luna en cunato a composición y geología.
  • No se puede demonstrar cómo sucedió la importante desaceleración de la Luna cuando esta entró en el campo terrestre y se estabilizó.
  • No demuestra con exactitud la procedencia de la Luna.

Teoría de la Co-Formación:

  • A pesar de que la geología de la Luna es parecida a la de la Tierra, las principales diferencias radican en sus respectivas atmósferas. En la Luna la atmósfera es casi inexistente.
  • Según dicha teoría las composiciones de ambos cuerpos deberían ser mucho más parecidas de lo que realmente los son. En la Luna abundan elementos como el Titanio, mucho más escasos en la superficie terrestre.
  • No se ha podido simular la formación de la Tierra a la vez que la Luna, puesto que en esta los respectivos fragmentos de la Tierra y Luna deberían haberse atraído entre sí y hubieran formado un único cuerpo, no dos muy cercanos entre sí: dos grandes cuerpos no han podido formarse bajo la influencia de gravedad mútua.

Teoría de Fisión:

  • La composición de la Luna es distinta a la esperada por dicha teoría.
  • No hay pruebas de que la Tierra haya girado a tanta velocidad como para que tenga lugar este fenómeno. Según algunos cálculos, la Tierra tendría que haber girado a una velocidad de aproximadamente 3 horas cada vuelta.
  • La rapidez con la que la Proto-Tierra giraba no coincide con el momento angular que poseen en la actualidad la Tierra y la Luna.
  • Físicamente no parece posible la formación de una burbuja siendo la Tierra esférica.
  • La gravedad de la Tierra es demasiado fuerte como para permitir que un fragmento de tales dimensiones saliera propulsado y formara una órbita estable.

Hipótesis de Precipitación:

  • No está demostrado experimentalmente.
  • No existen pruebas de que gases pesados salieran de la atmósfera para condensarse y formar la Luna.

Evidencias de cada Teoría

A continuación se mostrarán las distintas evidencias y demostraciones que prueban cada una de las teorías expuestas anteriormente:

Teoría del Gran Impacto:

  • Las rocas recogidas durante las Misiones Apolo en la Luna muestran una composición química prácticamente idéntica a la de las rocas de la Tierra.
  • Los investigadores de la revista Nature demuestran que la escasez de Zinc en las rocas lunares, lo que prueba que debió haber un evento de fusión de escala planetaria que evaporó dicho elemento volátil, tal y como explica el geoquímico James Day.
  • Simulaciones informáticas llevadas a cabo por varios centros como el Southwest Research Institute (EE.UU.) han demonstrado experimentalmente la posibilidad de dicha teoría.
  • La corteza lunar rica en anortosita sugiere que estuvo fundida.

Teoría de las Colisiones Planetesimales y Teoría de Captura:

  • Ambas justifican el motivo por el cual la órbita de la Luna es opuesta a la de la Tierra, como sucede con otros satélites en el sistema solar.
  • Se sabe que mediante este proceso se han establecido en una órbita en torno a un planeta satélites como los de Marte (Fobos y Deimos).

Teoría de la Co-Formación:

  • La parecida composición química y geológica de la Luna con respecto a la Tierra demuestra la estrecha relación en la formación de ambas.
  • La datación radioactiva de las rocas lunares fechan entre 4.500 y 4.600 millones de años la edad lunar, que se aproxima mucho a la edad de la Tierra.

Teoría de Fisión:

  • La composición de la Luna se asemeja mucho a la del manto y la corteza terrestre.
  • Demuestra las diferencias entre las densidades de la Luna y la Tierra.
  • En el caso en el que la Luna no tuviera un núcleo de hierro como el de la Tierra se arrojaría mayor credibilidad a la teoría.

Hipótesis de Precipitación:

  • Demuestra también la parecida composición entre la rocas lunares y terrestres.
  • Justifica la existencia de algunos elementos pesados comunes en la Luna.